Aunque desde hace mucho tiempo no lo parece porque sólo se tramitan allí negocios privados, el Puerto de Santa Fe es un asunto público. La paralización total de la actividad portuaria afecta negativamente los intereses y el futuro de cada santafesino y, fundamentalmente, el de cada uno de sus trabajadores. Por eso es que, desde hace tanto tiempo, el puerto es un tema que me preocupa como ciudadano y me ocupa como legislador.

Hagamos un poco de memoria para recordar cómo se fueron dando los hechos que nos llevaron a esta situación de parálisis de la actividad portuaria.

En el año 1992, la Nación dispuso el traslado de los puertos a las provincias y se creó el Ente Administrador del Puerto de Santa Fe. Desde el comienzo, desvirtuaron y desnaturalizaron al Puerto como tal, fue un botín que se repartieron entre funcionarios y empresas, lo convirtieron solamente en un emprendimiento inmobiliario y comercial privado, dejando a la ciudad de Santa Fe sin actividad portuaria.

En el año 2014 presidí la Comisión Investigadora del Ente Administrador del Puerto de Santa Fe. Esta Comisión trabajó durante meses recabando información, documentos y testimonios que daban cuenta de un perjuicio económico para la provincia que superaba los 20 millones de dólares. Desde la Comisión denunciamos también un desplazamiento de los objetivos del puerto a objetivos comerciales e inmobiliarios que claramente favorecieron intereses privados con fondos públicos; se contrataron discrecionalmente distintas empresas para la realización de obras, empresas que tenían poca solvencia técnica, pocos antecedentes, y que estaban vinculadas a familiares o amigos de quien era el director del Ente del Puerto de Santa Fe representando a la provincia, Marcelo Vorobiof.

A principios de este año presenté un proyecto de ley para regular más fuertemente las funciones y facultades del representante de la Provincia en los Entes de Administración Portuaria de Santa Fe y Rosario. También para establecer mayores precisiones legales frente a problemas institucionales que se vienen desarrollando de manera reiterada en la dirección del Ente Administrador del Puerto Santa Fe. Los trabajadores del puerto están en estado de asamblea permanente desde hace casi un año y medio porque no se les permite elegir a su representante dentro del directorio del Ente, como lo establece la Ley.

Desde hace más de un año están vencidos los contratos con los operadores, los elevadores de granos están vacíos, la actividad es nula y no hay perspectiva de reactivación. Hay una manifiesta intención de ocultar información, porque el sitio web del Ente se encuentra caído o en construcción desde siempre.

Los santafesinos necesitamos saber cuál es el plan para la actividad portuaria, de qué manera piensan administrar alguna vez este recurso para que nos beneficie a todos. Queremos saber plazos, números, balances. Queremos que se respeten los derechos gremiales de los trabajadores. Y queremos un plan para el puerto, además de un Masterplan de negocios privados.

Después de muchas gestiones y pedidos formales que vengo realizando desde febrero de este año, el actual presidente del Ente Administrador del Puerto de Santa Fe, Sebastián Fumis se presentó el miércoles 16 de agosto ante la legislatura para responder a las preguntas que teníamos para formularle y para rendir cuentas de su gestión.

Más allá de las respuestas de Fumis, que para mí fueron insuficientes, creo que sirvió para poner blanco sobre negro la falta de voluntad política que existe respecto de la reactivación de nuestro Puerto.

A veces los que investigamos, los que preguntamos, los que queremos saber qué está haciendo el estado provincial o municipal con el patrimonio público, somos presentados como “los que ponen palos en la rueda” o los que “no dejan avanzar”. Simplemente reclamamos transparencia y exigimos explicaciones sobre el uso del patrimonio de los santafesinos.

Nos importa y preocupa desde hace mucho la paralización portuaria, la falta de transparencia, el destino de los trabajadores. Consideramos necesaria una nueva ley de Puertos que le dé impulso a la actividad, que baje los costos del transporte, que dinamice el comercio y que nos beneficie a todos. Y una administración distinta que vele por los intereses de todos los santafesinos.