El boleto estudiantil es un reclamo que tiene una larga historia en nuestra sociedad. En algún momento fue una realidad, pero sólo para la educación primaria. En 1952,  durante el gobierno de Perón, se promulgó como respuesta a los problemas de acceso a la educación de las clases populares.

A mediados de la década del ’70, antes del golpe del ’76, los estudiantes secundarios de todo el país, pero los de La Plata fundamentalmente, comenzaron el reclamo por el Boleto Educativo Secundario, porque lo consideraban una medida indispensable para garantizar el acceso a la educación.

Estos reclamos y movilizaciones fueron reprimidos brutalmente por la dictadura culminando en lo que se llamó La Noche de los Lápices, con el secuestro, la tortura y la desaparición de decenas de estudiantes secundarios platenses.

¿Por qué tanto ensañamiento contra un reclamo aparentemente inocente y sectorial? Porque aunque no lo parezca, el boleto estudiantil trae siempre, como escondidas en un caballo de Troya, mucha inclusión y muchas posibilidades de acceso real a la educación. Y eso sí, sabemos que es considerado peligroso por regímenes totalitarios o gobiernos antipopulares.

Hoy, la sociedad argentina está sufriendo las consecuencias de las políticas económicas que está implementando el gobierno de Cambiemos desde diciembre de 2015. Desempleo, tarifazos, inflación descontrolada afectan, y mucho, a una economía familiar.

Con la intención de aliviar esta presión y porque pensamos que el estado provincial debe comprometerse activamente con la educación en todos los niveles, presentamos en septiembre de 2016 nuestro Proyecto de Boleto Educativo Gratuito.

Hay algunos puntos del mismo que quiero comentarte para que lo conozcas. Me parece importante destacar que nuestro proyecto no sólo toma el reclamo histórico del boleto estudiantil, sino que lo amplifica y lo eleva como un derecho de toda la comunidad educativa: alumnos, docentes, no docentes, asistentes escolares y acompañantes de estudiantes con discapacidad. Está previsto que pueda ser implementado en todos los niveles educativos: inicial, primario, secundario, terciario, universitario y bachilleratos populares de instituciones públicas y privadas con aporte estatal. El Boleto Educativo Gratuito regiría para el transporte público urbano, metropolitano e interurbano de toda la provincia.

Desde el punto de vista social, quedar marginado de la educación significa una dificultad extra, casi una inhabilitación, para  poder ingresar a un mundo laboral que exige competencias cada vez más complejas.

Por eso seguimos reclamando y proponiendo alternativas. Boleto Educativo Gratuito  para lograr más inclusión, para que la escolaridad no sea una carga en la economía familiar y porque pensamos a la educación como  la política pública por excelencia para promover una sociedad más justa e integrada.