Hace tiempo que recorro provincia de Santa Fe, visitando pueblos y ciudades muy diferentes, con problemáticas distintas. En el norte escuché a los vecinos indignados por la pésima calidad del agua que reciben a través de la red, porque pagan el servicio, pero además deben gastar en agua envasada para no poner en riesgo su salud y la de sus hijos; en el sur, la situación económica, la apertura indiscriminada de importaciones y la caída del consumo están destruyendo al sector productivo. En las grandes ciudades lo primero que surge es el temor ante la inseguridad, la creciente violencia en los hechos delictivos y la sensación de desprotección, a pesar de la saturación de patrulleros y gendarmes.

Pero hay un tema que está atravesando a la provincia, en cada localidad escuchamos a vecinos, comerciantes, propietarios de pymes, docentes, estatales, jubilados y trabajadores en general manifestar la imposibilidad de pagar las tarifas de servicios públicos.

Las empresas se ven en la disyuntiva de pagar las facturas o el sueldo de sus empleados, las familias tienen que reducir sus consumos, limitar sus actividades, ponerse límites a la hora de llenar la heladera, tomar un taxi, comprar un regalo. Pongo estos ejemplos para demostrar que este brutal ajuste que trae el tarifazo, que los gobiernos nacional y provincial quieren vendernos como el único camino para una supuesta recuperación del país, no hace más que empeorar la situación en todos los niveles imaginables. La despensa que despide a su empleado porque pasó de pagar $3.000 a $30.000 de luz, deja a una familia más en la calle. El club de barrio que cierra porque no puede pagar el agua, abandona a decenas de chicos que antes estaban contenidos. La fábrica que deja de producir porque le sale más barato importar, deja de comprarle a sus proveedores locales, y ellos también tienen que pagar la luz y el agua. Es un remolino que nos arrastra a todos, porque no hay salario que haya crecido como los servicios, ni siquiera como la inflación.

Por todo esto, porque vemos que así no podemos seguir, es que junto a otros diputados de la oposición, decidimos unificar los proyectos presentados que abordan la temática, y poder darle al Gobernador una herramienta válida, responsable y altamente consensuada con sectores e instituciones que nuclean a comerciantes y pequeños y medianos empresarios, jubilados, sindicatos e instituciones intermedia de la provincia, para posibilitar el congelamiento de tarifas en todo el territorio. Entre todos consensuamos la “Revisión y Regulación Tarifaria e Impositiva”.

Proponemos retrotraer las tarifas de agua corriente y electricidad a los valores de noviembre de 2017  y que no haya aumentos durante 2018. Prohibir que se corte el suministro eléctrico por falta de pago a quienes no hayan podido afrontar los aumentos, por ejemplo, quienes se encuentran desempleados, perciben la jubilación mínima o la asignación universal por hijo. Si el servicio ya fue interrumpido, deberá restablecerse en un plazo de 24 horas, sin costos para el usuario. También proponemos una revisión tarifaria de la Empresa Provincial de la Energía para que la medición y facturación sea mensual y no bimestral como hasta ahora, porque de esa manera se logra una baja de 20% para los usuarios.

Le estamos pidiendo al gobernador Lifschitz un poco de sensibilidad social y voluntad política para aliviar la carga tremenda que significan estas tarifas actuales que están totalmente alejadas de la realidad de la gente. Aunque el gobierno quiera discutir otros temas, esta es la prioridad para los santafesinos.

Como diputado y como referente de Unidad Ciudadana estoy orgulloso y agradecido con mis pares Mercedes Meier, Carlos Del Frade, Rubén Giustiniani, Silvia Augsburger, Héctor Cavallero, Patricia Chialvo, Julio Eggiman, Claudia Giaccone, Roberto Mirabella, Germán Bacarella, Federico Reutemann, Silvia Simoncini, Olga Coteluzzi y Luis Rubeo, concejales y presidentes comunales que adhieren a la iniciativa y que, muchos de ellos, están trabajando en proyectos similares en sus municipios y comunas.

Agradezco además, el apoyo que nuestro proyecto recibió desde Multisectoriales contra el Tarifazo y gremios de toda la provincia y los valiosos aportes realizados para contemplar cada aspecto y que el Gobierno Provincial no tenga excusas ni que las empresas del Estado se ven perjudicadas. Desde Unidad Ciudadana vamos a seguir proponiendo más solidaridad con los que menos pueden, más trabajo para los santafesinos y más defensa de nuestros derechos.

 

Los invitamos a conocer el proyecto completo y difundirlo.